DECEMBRISMOS EN CHILE II
Abrir los ojos
inventariar el cuerpo inmóvil que subyace
las paredes todas blancas
las sábanas un arcoiris
la cama manchada.
Deslizar uno dos
tres dedos
por la piel que ocupa su cintura
un gesto torpe
como el no dejar de buscar la espesura en este olor
dulzón a veces
solo posible después del sexo en todos los huecos
En cada hueco
mi semen infértil
oscurecido muerto
afuera y adentro amarilláse la ausencia
de futuro
Ella semen
terio duerme y no
sabe como me preña
mientras gime pereza
y ternura que ya son la misma cosa
si en su ceño cánvico-canvástico dibuja-
sé el sueño líquido y roto
pegándose a la base de mi cuello
su pequeñita nariz sonriendo
-¿tienes rato despierto? hueles rico-
y yo pienso en ondas en el agua
en moléculas de carbono
en bacterias congeladas en los glaciares
como hilos de tiempo detenido
en cosas que tiemblan
en la luz
en los pulsares
me acerco a sus pezones los huelo y los
miro como si me quedara primeravez en la pupila
le acerco la ñema al ombligo
late algo crece me hagosombra me ensombrezcopierdosombra
me asombro
eso
me asombro
Y sospecho que a ella la hicieron en el campo
con semilla de mango
con almendras miel y un poquito de vainilla
y algo picante
en cada poro
en las curvas de su espalda y en su pecho
ligeramente enrojecidos
me sorprende ese otro cuerpo tan distinto
y me siento desde dentro e intuyo
que a mi me hicieron
también hermoso / de otra belleza
pero en una trituradora en la que molían fierro
bebés perros entristecidos
y cosas así con dientes y filosas
por eso es tan extraño andar así preñado
y me desvisto con dificultad
Ahora sé que he debido contar esto en subjuntivo
como una súplica
y es que abrir y
encontrar su peso detenido ahí
eso que nunca bien se agredece
se extraña.
Así que no se ensombren
que en cualquier momento alumbraré nostalgia.
H.
Valparaíso 2011